Grup Municipal del Partido Popular de Alaior
En enero de 2005 el Govern balear del Partido Popular ,adquirió la propiedad del Pati de Sa Lluna, con FEDER de la UE y por un coste de 918.461,- euros. Con este acto se debía poner fin a al largo historial de complicaciones que acumulaba el claustro del antiguo convento franciscano de San Diego: desde el hacinamiento e insalubridad, a la “okupación” y un grave deterioro de las antiguas celdas reconvertidas en unidades de alojamiento que habían ido degenerando en infraviviendas.
El cambio de titularidad venía a satisfacer unas expectativas de rehabilitación de este elemento del patrimonio histórico que, situado en pleno centro de Alaior, atesora un gran potencial de uso para equipamientos culturales y sociales, como punto de atracción turística y como un factor de dinamización comercial.
Han transcurrido más de cuatro años desde la compra del Pati de Sa Lluna y, aunque los objetivos se mantienen no podemos dejar de sorprendernos ante la falta de resultados y, desde luego, el retraso que ya acumula la puesta en valor y entrada en servicio de todo este recinto histórico que, como es lógico, no ha dejado de deteriorarse.
El Pati de Sa Lluna reúne casi 4.000 metros cuadrados que se encuentran grave estado de conservación. Así lo describía un informe del Institut d’Estratègia Turística evacuado en marzo de 2005. La situación no ha mejorado. En 2007, el Ayuntamiento colocó unas vallas de protección. Más adelante, en octubre de 2008 , Inestur se ocupó, únicamente, de mandar construir una plataforma de seguridad para evitar daños ante un eventual desprendimiento de tejas (u otros elementos) de una de las fachadas del edificio, que además viene a coincidir con la zona de paso en las rutas escolares. Unos 14.485,- euros costó esta medida de seguridad, que daríamos por bien invertidos si no fuera por otras incoherentes actuaciones.
Lo que no se sostiene es, precisamente, que dado el estado ruinoso en que se halla el edificio, el Ayuntamiento se haya permitido organizar actos públicos en su interior el pasado verano. Quienes organizan estos acontecimientos municipales habían criticado por activa y pasiva la falta de actuaciones y esgrimido también el informe de INESTUR subrayando que “mientras no se actúe sobre el edificio se tendrá que restringir la entrada únicamente a técnicos (o personas que los acompañen) y a personal especializado”.
La inseguridad es tal, que nuestro grupo político ha rehusado acudir a cualquiera de las convocatorias que se han celebrado o se puedan celebrar en el recinto, mientras no haya plenas garantías de integridad personal.
Algo chirría en el equipo de gobierno de Alaior, que hace tres años denunciaba el incumplimiento en el deber de conservación de un BIC, con sus riesgos intrínsecos, y hace tres meses organizaba allí festejos. Otro tanto diremos para el Consell de Menorca, cuyo titular de Cultura, clamaba hace unos años por un adecentamiento mínimo apelando a esas mismas razones de seguridad. ¡Y qué decir de la Administración central, competente en velar por la seguridad de los actos públicos! Mutis por el foro.
Queda claro que hay grupos y grupúsculos que saben más de crear algarabía que de hacer gestión eficaz. Queda claro que una cosa es predicar y otra dar trigo. Queda claro que entre sus voluntariosos discursos y su capacidad real hay un trecho insalvable.
De todo el proceso que vive el Pati de sa Lluna, vamos a destacar también la confusión, los anuncios y los desmentidos, sobre los compromisos, cuantía y procedencia de unas inversiones, que un día se cuantificaron en 6,6 millones de euros a reunir con las aportaciones de la Unión Europea, otras veces cargarse al Gobierno central a través del 1 por ciento de inversión cultural, o del Govern balear o incluso en partidas, eso sí, más modestas del propio Ayuntamiento.
Las hemerotecas se encargan de recordarnos que en el mes de abril de 2007, por ejemplo, había 3,3 millones de euros disponibles de la Unión Europea. Nos hallamos practicamente a finales de 2009 y de estos millones aún nada sabemos. Nos decían que el Govern disponía de 600.000 euros para acometer inversiones. Por el momento, nada se ha hecho.
Las hemerotecas, de nuevo, recogen que el conseller balear de Turismo anunciaba el pasado mes de enero, con este grado de precisión, 1,5 millones de inversión para el año 2009; 3,8 millones de euros para 2010 y 1,3 millones adicionales para el ejercicio de 2011. El inicio de obras debería producirse antes de diciembre de este año. Me temo que ya no llegamos.
Entre las últimas noticias hemos conocido que el Consell de Govern aprobó recientemente autorizar la firma de un convenio con el Instituto de Estrategia Turística. Y hoy celebramos que firmaron el viernes el convenio Govern-Estado que se traducirá en una inversión de 2,3 millones de euros. Alguien debería clarificar en qué punto exacto nos encontramos en cuanto a la inversión comprometida y en cuanto al plan de obras. Porque , si alguién se entretiene a revisar las hemerotecas observarán el baile de los millones que va variando según el anuncio del momento.
¡Que no está coyuntura para perder más tiempo!
Y por último, también nos gustaría, una vez superada la necesidad, poder eliminar las medidas de seguridad que entre unas cosas y otras llevan provisionalmente más dos años instaladas. Se trata, habrá que recordar, de medidas acompañadas de sendas señales que indican “riesgo de desprendimientos” . Si fueran responsables no volverían a hacer actos dentro del recinto.
En fin, que el Pati de sa Lluna no merece más brindis al sol.






