No se trata de una herencia tan millonaria como la de Juan Ignacio Balada, pero es especialmente significativa. El Ajuntament de Es Mercadal ha heredado varias propiedades que les dejó en testamento Antonio Torres Riquelme.
Por el momento, se trata de una casa en el centro histórico de Maó, un terreno rústico de casi 4.000 metros cuadrados y otras dos parcelas en Es Castell, de 21.315 metros y 3.300, respectivamente.
Antonio Torres, natural de Es Mercadal pero residente en Maó falleció en 2005, y dejó en su testamento como heredero universal de todas sus propiedades el geriátrico. Al tratarse de un servicio municipal, el beneficiario ha sido el Ajuntament de Es Mercadal.
No obstante, sus familiares impugnaron el testamento, aunque la justicia, tanto el juzgado número 1 de Ciutadella y la Audiencia Provincial de Palma han confirmado la validez de los últimos deseos de Antonio Torres.







