El técnico del ViveMenorca, Paco Olmos, ha hecho toda una declaración de intenciones ante el partido que se ha de jugar contra el Baloncesto León (domingo, 12.15). Desde el "vamos a jugar con el cuchillo entre los dientes", para agarrarse a la quinta plaza -factor pista en la primera eliminatoria- y ganar el basket-average al rival castellano, hasta el alegato en defensa de la fiabilidad del grupo para recuperar el favor de la grada en el tramo definitivo de la temporada, "la afición volverá a sentirse muy orgullosa del trabajo de este equipo".
El partido, para los intereses menorquines, sólo tiene un calificativo: "Importantísimo. Estamos preparados para jugar con el cuchillo entre los dientes. El partido nos da la opción de estar donde queremos, con el campo a favor en el primer play-off. Si conseguimos la victoria, y estoy seguro que la conseguiremos por cómo trabaja el equipo esta semana, tendríamos dos partidos sobre el León".
Al margen de los problemas físicos de Diego Ciorciari, el grupo no ha tenido ningún sobresalto, "eso se traduce en calidad de trabajo. Los chicos tienen una ganas tremendas de volver a jugar en nuestro pabellón, de volver a pedirle a la afición que en este momento definitivo de la liga regular nos ayude, porque luego le vamos a devolver todo lo que nos va a dar. Con ellos, este proyecto llegará a buen fin".
Olmos ha hecho hincapié en la necesidad de recuperar la excelente comunión entre la grada y los protagonistas sobre el parquet. El técnico valenciano dice haber detectado "un pequeño porcentaje negativo en el entorno", pero que éste "no podrá con la fuerza del proyecto y las ganas de los jugadores".
En cualquier caso, todos son conscientes que deben recuperar el favor de la afición con buen juego y victorias, "la afición volverá a sentirse muy orgullosa del trabajo de este equipo. Vamos a ser un grandísimo equipo en el momento importante de la temporada". Pero para ello, Olmos pide "que la afición haga su juicio al final del partido y no durante el partido. Ganamos para nuestro público, pero no se pueden generar situaciones extrañas, cuando hasta día de hoy todos los equipos venían con el temor que generaba nuestra afición hacia nuestros rivales. Es el momento en que nos lo jugados todo, hay que ayudar al equipo y al final de la temporada se podrán hacer juicios globales".
El preparador, que está convencido de recuperar el ambiente de pista idóneo para los jugadores, insiste en que "poner continuamente el dedo en la llaga no favorece. Estamos haciendo un esfuerzo tremendo para levantar la cabeza. Yo aseguro a la afición que el grupo está haciendo un trabajo diario excelente. Vamos a dar este voto de confianza al equipo, porque al final los primeros beneficiados va a ser nuestra propia aficion, porque quiere ver al equipo muy arriba". Y en este sentido, Olmos no duda en afirmar que "si llegamos como sé que vamos a llegar al momento de playoff, vamos a ver quién nos para".
El rival, entrenado por Javier Gonzalo de Grado, llegará corto de efectivos. El club acordó, hace unas jornadas, la rescisión del contrato de Rick Hughes -por lesiones y bajo rendimiento-; el escolta Álex Urtasun -14 puntos por partido- sufre una luxación del codo izquierdo y una fractura de muñeca del mismo brazo; y el ala-pívot Antxon Iturbe llegan muy justo, tras sufrir una rotura fibrilar en el abductor derecho.







