El juicio por la brutal agresión al portero de la discoteca Iguana de Ciutadella en febrero de 2006 ha terminado con acuerdo entre las partes. Los acusados han aceptado una rebaja de la condena a seis meses de presión y una sanción económica de 210 euros en concepto de indemnización para los herederas del portero.
Inicialmente el fiscal había reclamado penas de entre tres y cuatro años para los cinco acusados. No obstante, por primera vez han reconocido los hechos y se ha pactado la rebaja de la condena a medio año de prisión para cuatro de ellos. Otro ha quedado absuelto.
Cabe recordar que se les imputa un delito de lesiones ya que, según el informe forense, no hay relación entre la agresión y el fallecimiento de Carlos Pablo Raengo, pocas semanas después de los hechos.







