Los cinco acusados por la brutal agresión contra un portero de la discoteca Iguana, en Ciutadella en febrero de 2006, y que falleció un mes después, se sentarán este martes en el banquillo. El fiscal reclama para tres de ellos penas de 4 años de prisión y para los otros dos, 3 años.
Según el escrito del fiscal, los acusados son autores de la agresión. A pesar de ello, a dos de ellos no se les imputa el agravante de reicidencia por lo que la pena reclamada es de tres años.
Sin embargo, el informe forense señala que no hay relación entre la agresión y el fallecimiento de Carlos Pablo Raengo, casi un mes después, sino que murió por un fallo orgánico general, como ha avanzado IB3. Esto mismo tiene en consideración el fiscal, por lo que los delitos que se imputan a los acusados son de lesiones.
Los hechos ocurrieron en la madrugada del 12 de febrero de 2006 n el exterior de la discoteca Iguana de Ciutadella, cuando los cinco jóvenes "de común acuerdo y con ánimo de menoscabar su integridad" empezaron a golpearle con un taburete, además de puñetazos y patadas. Carlos Pablo Raengo murió semanas después, el 4 de marzo.
ACTUALIZACIÓN 9/feb/2010:






