Llegó un dÃa a Menorca contratado para trabajar en los escenarios. Lo hizo con el espectáculo 'Cómeme el coco negro', de la compañÃa catalana La Cubana, con la que actuó durante diez años por todos los rincones del mundo. Pero Menorca no se le borró de la memoria, ni del corazón. Santi Millán es de este tipo de personajes que llevan puesta la coraza protectora para salir a guerrear por ahÃ, pero que cuando se la quitan y se quedan entre los más queridos, evidencian los sentimientos a flor de piel.
Y eso le pasó un dÃa con Menorca, y muy especialmente con Maó, donde este año es el invitado de honor para pronunciar el pregón de la fiestas maonesas por excelencia: las de la Mare de Déu de Grà cia. Últimamente está dedicado al cine, ya que ha colaborado activamente en la adaptación del guión al español de la nueva pelÃcula de Judd Apatow 'Hazme ReÃr' (Funny People). Lo ha hecho junto a su equipo y con su particular aportación cómica a los diálogos de la versión doblada. También ha entrado en la historia de Catalunya a través del personaje del Timbaler del Bruc, el legendario héroe que en 1808 ahuyentó las tropas napoleónicas, intimidadas por los ecos que producÃan los redobles de su tambor en las cuevas de las montañas de Montserrat, en una pelicula de Daniel Benmajor en la que nuestro 'pregoner' hace de malo.
Captamos a un Santi Millán ilusionado y sonriente, porque este reto de las fiestas de Grà cia no es cualquier cosa, y aunque acostumbrado a las grandes ocasiones, los nervios por tener que hablar con el corazón más que con la cabeza y con un guión delante, se reflejan un poquito en su tez.
- ¿Cuál es su relación con Maó?
- La primera vez que vine a Menorca fue por trabajo, con La Cubana, y en nuestras horas de ocio disfrutamos con con esta ciudad y con la isla en general, y aquà empezó una historia de amor que todavÃa dura, porque es un idilio.
- ¿Cómo vive la fiesta?
- Pues con mucha ilusión, porque nunca antes habÃa estado en las fiestas de Grà cia, ya que son celebraciones que no coinciden con la plena época estival, y en la que los maoneses y el resto de menorquines disfrutan del final del verano, y de la tranquilidad que supone la marcha del turismo como grueso de la población en estos meses de estÃo. Especialmente las fiestas de Maó suponen una prórroga veraniega para el disfrute de la gente de la isla, ya que la recuperan para sà tras cinco meses de actividad turÃstica.
- ¿Qué dirá en el pregón? Si es que nos puede adelantar algo...
- De hecho he escrito muchas cosas, pero al final me he remitido a mi relación especÃfica con la ciudad. Mi intención es hablar de la isla y de la ciudad desde mi óptica personal, y no voy a escatimar esfuerzos para convencer a todo el mundo que lo que tiene que hacer es disfrutar del momento, y que en unas fiestas está todo permitidio, que quien no come coca bamba habitualmente por prescripción facultativa o por dieta, que se salte la norma, porque 'de perdidos al rÃo'; que quien no bebe o no puede beber que estos dÃas pille una buena cogorza; y les diré muy seriamente que 'quien no moja el melindro en fiestas ya se la puede cortar'. Este será el pregón.
- ¿Estos alegatos no tienden al carnavaleo y a la anarquÃa? ¿PodrÃa suceder lo que en las fotos de la Rambla de Barcelona, que hemos visto en los periódicos estos dÃas pasados?
- No, en absoluto, porque las fiestas son para divertirse sin poner topes, sin hacer daño a nadie y sin sexo de pago (rÃe) pero vamos, seamos realistas, estos dÃas el que muchos orinen en las calles, por ejemplo, será inevitable.
- ¿Qué visión tiene usted de Menorca?
Una visión absdolutamente idÃlica, ya que a pesar de venir a trabajar siempre lo he hecho en verano, por lo que mi visión es esta, la de paraÃso natural.
- Usted es un hombre discreo, ¿no es cierto?
- Cierto, soy discreto. Una cosa es la vida profesional, y otra la vida privada, y yo en este segmento soy discreto como cualquier persona. Por eso creo que encajo tan bien con el pregonero de Grà cia, fiestero y marchoso pero en el fondo tranquilo.
- ¿Y cómo se ve Menorca desde lejos, desde los cÃrculos teatrales de primera, un territorio aislado y pequeño en medio del mar?
No pienso que Menorca esté aislada, al contrario, está conectada internacionalmente y también a nivel del Estado. El privilegio es estar al dÃa como el resto pero rodeados de un paraÃso natural. Eso es suerte.
- ¿Qué prepara Santi Millán para la temporada?
- Bueno, hemos rodado la pelÃcula del Timbaler del Bruc, con Vincent Pérez y Juan José Ballesta, que narra la primera derrota del ejército napoleónico y la posterior persecución de este jóven héroe por un escuadrón de la muerte francés. También preparo otro proyecto cinematográfico, una dirección teatral, y un ciclo de monólogos en el Teatre Capitol de Barcelona con Agustà Jiménez, todo trabajado desde nuestra productora, Zoopa.
- ¿Tiene usted buen rollo con Andreu Buenafuente? ¿Van a hacer algo juntos otra vez?
- De hecho después de diez años juntos somos amigos, muy amigos. Cada uno tiró por su parte porque los intereses profesionales erean distintos, pero la relación personal sigue siendo fantástica porque además de divertido es muy buena persona.
- Fantástico y atrevido Santi Millán, aunque con un actor como él nunca se sabe cuando las cosas son en serio o en broma. Feliz pregón.







